El sexo y hacer el amor tienen un punto en común que ambos comparten, y es cuando ambos se unen y alcanzan su intimidad plena en una relación sexual. El punto convergente es la relación sexual como tal, pero en lo demás hay diferencias amplias en cuanto a tener sexo y hacer el amor se refiere.
LOS QUE QUIEREN SOLO SEXO...
La persona que desea sólo sexo difiere de una persona que hace el amor en sus motivaciones.
Quien desea sexo sólo busca placer, ese es su único fin, ese es su mayor objetivo. Estas personas en su mayoría se camuflan bajo el ropaje de la galantería, son muy formales, fingen estar interesados en la persona de la cual desean obtener sexo y utilizan cualquier tipo de estrategias para obtener eso que tanto desean.
Existen otro tipo de personas que cuando quieren sexo son más directos y van a lo que quieren solicitando con total tranquilidad a la persona que desean que tengan sexo. No se andan con rodeos, y aunque no lo crea, esa estrategia les funciona, no con todas las personas, pero muchas veces se salen con la suya. Igual, logrado su cometido, desaparecen detrás de las sombras.
Hay que tener un buen nivel de discernimiento para poder diferenciar al que quiere tener sexo y a las otras personas para quienes su fin no es ese. Esto es así porque no toda persona galante, amable, formal, detallista, especial, entregado está buscando sexo. Pero la mejor manera de notar si alguien quiere sexo es asfixiándola negándole largo tiempo lo que tanto desea. Esperar resulta ser su peor enemigo, el tiempo es su punto débil.
Las personas que desean sexo son corto placistas y en consecuencia impacientes, aunque sutilmente presionan a través de estrategias de conquista el logro pronto de lo que persiguen. Estas personas tienen claro lo que desean y buscan alcanzarlo en el menor tiempo posible. Por eso, la mejor manera de notar sus claras intenciones es simplemente dándole tiempo al tiempo antes de entregar lo que piden. Normalmente terminan abdicando y se irán en busca de otra persona.
Se da el caso de las parejas que se desean mutuamente, en otras palabras, personas que congenian en que el deseo sexual por el otro existe y entonces deciden encontrarse para calmar esos deseos. “Mutuamente Útiles”. Aunque muchos digan que esto es un acuerdo maduro, recuerde que cuando uno de los dos sienta satisfecha su necesidad desaparecerá o cuando aparezca otra persona que motive sus pasiones se irá sin más ni más. Por muy especial que sea recuerde que no le importan sus sentimientos y desaparecerá cuando lo considere necesario.
LOS QUE HACEN EL AMOR...
Usualmente se relaciona hacer el amor con tener sexo, con tener un encuentro íntimo. No es así. Hacer el amor, es decir, construir amor va mucho más allá que el simple coito sexual.
Las personas de este tipo son bien distintas a las que buscan sexo, empezando porque su mayor interés está cifrado en la realización, la felicidad de la otra persona, acciones que son las que le procuran su mayor satisfacción. De allí que la parte sexual aunque importante y pueda ser anhelada no está dentro de los afanes, puesto que su interés va mucho más allá del contacto físico su actitud es bien distinta. Su motivación es otra, desea profundamente el bienestar de la otra persona y esa actitud suya es lo que le produce mayor satisfacción. De allí a que veamos a individuos así con interés en el bienestar físico, intelectual, social, emocional, espiritual de su pareja o futura pareja.
Cabe aclarar que no es que la sexualidad no importe, lo que quiero decir es que para estos individuos la sexualidad no tiene un fin utilitarista, egoísta y mucho menos inhumana.
Esto es en esencia lo que hace que esta persona construya el amor, haga el amor en todo momento, me refiero a que siempre está procurando el bienestar de la pareja y su conducta está enfocada en eso. Pareciera marcada por el desinterés y aunque no es así, si está concentrado en los intereses de la otra persona y piensa en los intereses mutuos.
En el caso sexual tiene conciencia de las necesidades de su pareja y propias pero apunta a que se de la realización plena de su compañía, eso es lo que hace que estas personas sean grandes amantes, por la sencilla razón de que como no se va a ir apenas se vista continuará creciendo en un vínculo tan íntimo como lo es la relación sexual.
Dentro de sus intereses está el buscar maneras de mejorar la relación, y por eso escucha, aprende y lleva nuevas acciones tendientes a mejorarla.
Las relaciones que tienen a uno o a los dos sobre la base de motivaciones sexuales solamente están condenadas a desaparecer. En cambio las otras relaciones que se basan en el respeto mutuo, en la consideración, en los detalles y la iniciativa, dicho de otra manera, aquellas que de verdad hacen el amor, lo construyen son más estables y aunque puede darse el caso de no funcionar, no dejará necesariamente corazones despedazados, rotos e historias amargas a consecuencia de relaciones que se mueven sólo por instintos bajos.
CON CUAL TE QUEDAS TU???...........